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  • Esther Valdés de Díaz

    Biografía

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    Fuente: www.memoriachilena.cl

    Denunció las precarias condiciones laborales de las mujeres trabajadoras, abogando por la instrucción y organización para revertir esa vulneración de derechos.

    Esther Valdés vivió el proceso de incorporación de la mujer al trabajo en industrias y talleres que ocurrió en el cambio del siglo XIX al XX. Durante este periodo las mujeres se encontraban excluidas de la vida pública, incluso la legislación no reconocía sus derechos civiles, como por ejemplo, el derecho a voto. Del mismo modo, durante esta época, el Estado aún no garantizaba, a través de la legislación, el derecho de todo ser humano a poseer un trabajo que respete su dignidad e integridad, por lo cual muchas personas sufrieron tal vulneración. Esther Valdés conoció esta situación de cerca ya que desde 1897 trabajó como obrera corpiñera, es decir, confeccionó corpiños, prendas de vestir que antiguamente utilizaban las mujeres para sostener el busto. Fue justamente su experiencia como trabajadora, la que la llevó a desempeñarse como activista para mejorar las remuneraciones de las obreras, para entregar a través de la ayuda mutua seguros médicos o de cesantía y denunciar el abuso que significaba el trabajo de 14 horas diarias, durante los siete días de la semana. Su labor de denuncia buscaba generar un espacio en la legislación que las protegiera de estos abusos y les garantizara el respeto al trabajo digno. Hasta el momento se desconoce cuál fue el año en que nació y falleció Esther Valdés

    La principal tribuna desde la cual Esther Valdés luchó por el derecho al trabajo digno, fue la prensa escrita. Su trabajo se inserta en una época donde los diarios y periódicos fueron instrumentalizados por una gran variedad de organizaciones de trabajadores(as) y grupos políticos, como su plataforma de denuncia contra el orden económico capitalista, contra las condiciones laborales, abogando por la organización sectorial y la unión en la lucha contra los opresores. En este contexto Valdés participó como parte del equipo redactor, entre 1906 y 1907, del periódico “La Alborada”, creado por y para mujeres de la mano de Carmela Jeria, feminista, activista sindical y obrera tipógrafa porteña. Este periódico se publicó entre noviembre de 1904 y agosto de 1906 en Valparaíso, y entre noviembre de 1906 y mayo de 1907 en Santiago.Luego de que Carmela Jeria enfermera y se retirara del periódico, éste dejó de circular, sin embargo, Esther Valdés continuó su labor participando en la fundación de la Asociación de Costureras “Protección, Ahorro y Defensa”, organización de la cual fue presidenta. La asociación tuvo como medio de difusión el periódico “La Palanca”, donde además Esther Valdés se desempeñó como directora y el cuál se presentó como el continuador del trabajo de “La Alborada”.

    La Asociación de Costureras “Protección, Ahorro y Defensa”, fue fundada el 26 de junio de 1906 y contó con alrededor de cien socias. Según los escritos de Valdés, la asociación respondía a la situación de las costureras en Santiago y buscaba, por una parte, ofrecer protección a las afiliadas, en caso de muerte o enfermedad, y por otra, pretendía generar lazos de cooperación para que a través de la asociación las costureras se unieran y conocieran sus realidades. Esther Valdés planteaba que debían luchar por lograr remuneraciones más justas, así como también debían abogar por una legislación que les diera garantías de respeto y seguridad en sus trabajos. Esto implicaba un llamado al Estado a cumplir su deber, ya que debe garantizar los derechos humanos a través de la legislación, favoreciendo la igualdad de condiciones entre los actores del mercado del trabajo y la provisión de salarios y condiciones laborales dignas. A menos de un año de su fundación, la asociación había logrado socorrer a sus asociadas con subsidios en dinero en los casos de cesantía y enfermedad. Además, habían organizado un servicio sanitario para la atención de obreras enfermas y creado un centro de información que ayudaba a las asociadas a encontrar trabajo.

    Además de esas funciones de ayuda mutua, la asociación incorporó dentro de sus proclamas la lucha por la reglamentación de las horas de trabajo y el descanso dominical. Nuevamente, su acción pretendía que el Estado realizara una legislación que impidiera la vulneración de sus derechos. Esto, fundamentalmente, porque en ese minuto todavía no existía una regulación al respecto, razón por la cual las obreras de la época trabajaban en turnos de 12 y 14 horas, los siete días de la semana. Del mismo modo, la asociación se manifestó en contra de prácticas abusivas, como por ejemplo los descuentos de una décima parte del salario por cada hora de retraso en la entrada o por defectos en la confección de las prendas. Asimismo, la asociación intentó crear una biblioteca que colaborara con la instrucción y la cultura de las costureras. Al igual que el resto del trabajo de Esther, luego de la desaparición de “La Palanca” no hay registros del accionar de la asociación después de 1908.

    El legado de Esther Valdés de Díaz se inserta en la lucha de otros/as defensores y defensoras que a principios del siglo XX se esforzaron por mejorar las condiciones laborales. En 1907 se promulgó la ley de descanso dominical que marcó el inicio de un nuevo enfoque legislativo que acogió una preocupación social –la protección de los y las trabajadoras (es)- en la política laboral del país.Con posterioridad, sucedieron una serie de iniciativas aisladas, como el descanso los días feriados, la silla para empleados y obreros y la ley de salas cunas en los establecimientos donde trabajaran mujeres. Estos avances se intensificaron en 1924 cuando se aprobaron cerca de 16 leyes sobre seguridad social. Éstas, regulaban el contrato de trabajo, los seguros de enfermedad, invalidez y accidentes del trabajo, y la organización del sindicato industrial. Con posterioridad, se hizo evidente la necesidad de tener un cuerpo central que aunara la legislación existente para facilitar su estudio, divulgación y aplicación. Es así como el 6 de febrero de 1931 fue aprobado el Código del Trabajo refundiendo en un solo texto catorce leyes y decretos leyes relacionados con el mundo del trabajo. Este Código fue diseñado bajo los lineamientos de los acuerdos internacionales firmados por Chile en la década de 1920 con la Organización Internacional del Trabajo, agencia creada después de la Primera Guerra Mundial en 1919, dedicada a velar por la paz social y el trato decente a sus trabajadores.A pesar de todo, aún en la actualidad quedan aspectos por mejorar, como por ejemplo, la igualdad de ingreso sin importar el género. Esta situación se repite en casi todos los países del mundo, y a pesar de que es un hecho denunciado por diferentes autoridades gubernamentales y no-gubernamentales, poco se ha avanzado para superar esa discriminación.


    Cronología

    Descripción
    1897: Inició su trabajo como obrera corpiñera.
    1905: Asistió a Sociedades y Centros de ilustración obrera.
    1906: Inició su participación en la redacción del diario “La Alborada”
    1906: Participó en la fundación de la Asociación de Costureras “Protección, Ahorro y Defensa”
    1907: Se promulgó la Ley Nº 1990 sobre descanso dominical.
    1908: Se desempeñó como Directora del periódico “La Palanca”.
    1915: Se promulgó Ley Nº 2951 sobre sillas para los empleados y obreros.
    1915: Se promulgó Ley Nº 2977 sobre días feriados.
    1917: Se promulgó la Ley N° 3.185, sobre salas cunas en los establecimientos industriales que ocupen mujeres.
    1924: 8 de septiembre. Se promulgaron el conjunto de leyes, conocidas como “leyes sociales” que contribuyeron en regularizar y mejorar las condicione laborales.
    1925: 6 de abril. Se dictó el Decreto de Ley N°442, sobre protección a la maternidad obrera y salas cunas
    1931: 13 de mayo. Se promulgó el Decreto de Fuerza de Ley N° 178 sobre el Código del Trabajo

    Bibliografía

    Descripción
    Hutchison, E. (1992). El feminismo en el movimiento obrero chileno: La emancipación de la mujer en la prensa obrera feminista, 1905-1908, RevistaProposiciones, 21, 32 – 44.
    Zavala, X. (2010). Algunas, otras. Linaje de mujeres para el Bicentenario, Santiago: Corporación Humanas.

    Documentos

    FORMATODESCRIPCIÓN
    Artículo Hermosa Iniciativa
    Esther Valdés de Díaz
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    Artículo Despertar
    Esther Valdés de Díaz
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    Artículo Reglamentación de las horas de trabajo para la mujer obrera
    Esther Valdés de Díaz
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    Artículo La Asociación de costureras
    Esther Valdés de Díaz
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    Instituto Nacional de Derechos Humanos. (2013). Defensores y defensoras de derechos humanos. Recuperado el (día) de (mes) de (año),  de http://www.defensoresydefensoras.indh.cl