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  • Camila Llanquinao Trabol


    Seleccionada 2016


    La fotografía deja ver a una mujer de pie junto a una ventana por la que ingresa mucha luz y a través de la cual es posible observar un patio rural con una rumba de maderos, un par de árboles y un amplio césped iluminado por los rayos de sol. Ella mira desde un costado hacia la cámara. Usa el cabello corto y este es de color negro, levemente rizado. Tiene puestos unos anteojos de marco detrás de los cuales se aprecian sus ojos oscuros y una mirada reflexiva. Lleva puesto unos aros y sobre sus hombros un manto de colores gris y blanco.

    La foto y datos de la biografía fue proporcionada por la organización que presentó la candidatura.

    Defensora y promotora de los derechos humanos de pueblos indígenas, niños, niñas y jóvenes.

    Camila del Carmen Llanquinao Trabol nació en el 29 de julio de 1949 en la comunidad Manuel Maqueñir y Francisco Ladino, en la Región de La Araucanía. Realizó estudios en el Colegio de Religiosas de Padre Las Casas y en el Liceo Gabriela Mistral, para titularse en 1979 como asistente social, en la Universidad de Chile, sede Temuco.

    Su trayectoria en derechos humanos se inicia en sus años de estudiante universitaria, vinculada siempre a los derechos de los pueblos indígenas. Primero, como dirigenta estudiantil, apoyando a las comunidades en la recuperación de tierras, luego con la gestión de un hogar para estudiantes mapuche, y una vez instalada la dictadura militar, acompañando a personas detenidos/as en Temuco. Es detenida y luego de ser liberada se traslada a Argentina.

    A su regreso participa en el primer Encuentro de Movimientos Indios Sudamericanos. Ese año comienza a desempeñarse en la Fundación Instituto Indígena elaborando un programa de becas para estudiantes mapuche. Con su espíritu de vocación social, trabaja ininterrumpidamente desde la década de los 80, por la infancia y adolescencia vulnerables, siendo un aporte al reconocimiento étnico de niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos y orgullosos de las culturas originarias, entregando una mirada intercultural.

    Con dicho enfoque, Camila Llanquinao ha destacado por sus acciones para el reconocimiento y garantía de los derechos de los pueblos indígenas, con una especial mirada en la niñez y juventud mapuche. En la década del noventa inicia labores en la Corporación Renacer, con adolescentes infractores de ley, otorgándoles asistencia y acompañamiento, reconstituyendo historias de maltrato y vulneración, a fi n de reparar dichas situaciones. En 1997 ingresa a la Fundación Tierra de Esperanza. Allí participa junto a otros profesionales en acciones de intervención, poniendo énfasis en materia de infancia y no discriminación.