• A A A C
  • Fabiola Vera Santibáñez


    Seleccionada 2016


    La fotografía de fondo blanco y pulcro, muestra a una mujer de cabello rizado que le llega hasta los hombros y chasquilla que tapa su frente. El color castaño resalta su tez clara con pómulos y labios rosados. Viste un sweater gris con matices blancos bajo una chaqueta sin mangas color negro.

    La foto y datos de la biografía fue proporcionada por la organización que presentó la candidatura.

    Defensora y promotora de los derechos humanos de las mujeres.

    Fabiola Patricia Vera Santibáñez nació el 8 de enero de 1968 en Santiago. Estudió secretariado ejecutivo y posteriormente Pedagogía en Educación Técnico Profesional en la Universidad de Atacama.

    Su sentido de justicia y defensa de los derechos humanos surge desde la experiencia personal, al vivenciar la persecución y relegación política de su padre, dirigente sindical. Desde entonces, ha desarrollado un camino de búsqueda de igualdad de condiciones, sobre todo en el ámbito de los derechos laborales de las mujeres en la minería, donde se ha destacado al ser la primera mujer rescatista minera, y la primera en acreditarse y conducir camiones de extracción de alto tonelaje en la gran minería en Chile.

    En estas tareas, ha enfrentado el machismo, la resistencia cultural y diversas situaciones de desigualdad en el quehacer laboral, visibilizándolas y demandando equidad entre mujeres y hombres en las condiciones para su ejercicio. En este sentido, Fabiola ha transitado por un permanente proceso de perfeccionamiento laboral, siempre enfrentando algún nivel de oposición al ejercicio de labores consideradas “para hombres”. Se especializó en operación de camiones aljibe, camión Caterpillar 793, Welldozer, Bulldozer, para transformarme el año 2015 en la primera mujer multioperadora.

    En 2010 Fabiola fue distinguida como mujer minera destacada del año. A partir de su desempeño, esfuerzo y perseverancia en posicionar a las mujeres en un mundo minero machista, la empresa tomó la decisión de incrementar el personal femenino, pasando de sólo ocho mujeres a un 15% de la dotación.

    De esta manera la nominada ha contribuido significativamente a la incorporación de las mujeres en un ámbito laboral tradicionalmente destinado a los hombres, y también a la construcción de un nuevo espacio de respeto a los derechos humanos.