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  • Neldy Elena González Acevedo


    Seleccionada 2016


    En la imagen se puede ver a una mujer adulta mayor, de cabello completamente canoso y corto, que mira de frente hacia el objetivo de la cámara. Tiene unos profundos ojos azules y una mirada que transmite aquella serenidad que entregan los años y que también reflejan los pliegues de su piel blanca, sin dejar de lado la experiencia de las vivencias. Neldy viste una chaqueta celeste y blusa color café. El fondo de la fotografía es acompañado por el intenso verdor del césped del cementerio, sobre el cual se perciben numerosas lápidas y cruces metálicas junto a algunos árboles que las acompañan.

    La foto y datos de la biografía fue proporcionada por la organización que presentó la candidatura.

    Defensora y promotora de los derechos humanos de víctimas de la dictadura militar.

    Neldy Elena González Acevedo nació el 5 de enero de 1938 en la ciudad de Santiago, en una cité ubicado en Avenida Recoleta. Hija de una cuidadora de tumbas o “panteonera”, sus condiciones socioeconómicas no le permitieron realizar estudios formales, por lo que a los 23 años siguió el oficio materno y comenzó a trabajar en el Cementerio General, donde se desempeña hasta hoy.

    Dichas labores la llevaron a ser encargada de aseo y ornato del ex “Patio 29” -recinto del Cementerio General utilizado por la dictadura militar para realizar sepultaciones clandestinas de ejecutados/as políticos/as, actualmente declarado monumento nacional- donde presenció hechos que la introdujeron en un camino de promoción y defensa de los derechos humanos en contexto de dictadura.

    Neldy fue testigo del traslado, cremación y sepultación clandestina de decenas de cuerpos contenidos en camiones militares hasta el “Patio 29”; protegió y dio refugio a personas perseguidas por la dictadura y durante décadas, entre quienes se encuentra Matilde Urrutia, pareja del poeta Pablo Neruda, quien personalmente le agradeció la protección brindada junto a cuatro estudiantes.

    Más tarde, cuando fue capaz de superar el temor e impacto de los hechos presenciados, colaboró con la justicia entregando antecedentes de las cremaciones y sepultaciones clandestinas. Posteriormente fue activa colaboradora de la Vicaría de la Solidaridad, aportando información en investigaciones sobre personas detenidas desaparecidas.

    Su testimonio ha sido recogido por diferentes periodistas e historiadores/as, quienes han resaltado el gran valor que tiene la historia de esta mujer, promotora e impulsora de la preservación de la memoria histórica en relación a los hechos ocurridos en el “Patio 29” del Cementerio General.