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  • Rosa Amelia Ferrada Díaz


    Seleccionada 2016


    La fotografía muestra a una mujer adulta mayor, de cabello corto canoso, piel blanca y ojos verdes; de mirada tranquila y profunda. Se encuentra sentada en una silla frente a una mesa, mirando al objetivo de la cámara hacia un costado y con los brazos cruzados. Viste un suéter en tonos púrpura y de su cuello cuelga un colorido pañuelo en tonos rojo, verde y amarillo que acompañan su vestimenta.

    La foto y datos de la biografía fue proporcionada por la organización que presentó la candidatura.

    Defensora y promotora de los derechos humanos de las mujeres.

    Rosa Amelia Ferrada Díaz nació el 22 de noviembre de 1937 en Santiago. A los 18 años comenzó a trabajar en el Servicio Nacional de la Salud, donde afloran sus primeros intereses políticos, que llevará a la práctica como militante del Partido Comunista, para posteriormente realizar estudios de pedagogía en Educación Física, en La Habana, Cuba, carrera que no finalizó por regresar a Chile en 1970.

    Tras el golpe de Estado de 1973, se traslada a Alemania donde trabajó en la solidaridad con Chile en difusión, recaudación de dinero y denuncia de las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar. En 1984 regresa al país al país, desempeñándose -hasta marzo de 1985- en el Comité pro Retorno de Derechos Humanos.

    Su labor dedicada a la defensa y promoción de los derechos humanos de las mujeres comienza con su labor en el Movimiento pro Emancipación de la Mujer Chilena (Memch) -primera articulación femenina organizada en Chile- coordinando actividades del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), permanentes campañas, iniciativas políticas, manifestaciones y denuncias públicas sobre las desigualdades de género, violencia contras las mujeres, demanda de avances en políticas púbicas sobre derechos sexuales y reproductivos, derechos laborales, violencia doméstica, participación en encuentro, foros y acciones a nivel local, nacional e internacional sobre la temática, sin dejar de lado el activismo público, haciendo aportes a la creación y permanencia de otras organizaciones del movimiento de mujeres y feminista en Chile.

    La experiencia y compromiso de Rosa Ferrada con los derechos de las mujeres ha sido reconocido a nivel nacional e internacional, siendo invitada a colaborar en iniciativas de distintos organismos e instancias de derechos humanos, y reparticiones públicas como el Servicio Nacional de la Mujer y el Ministerio de Salud.