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  • Violeta Berríos Águila


    Seleccionada 2016


    La fotografía de fondo celeste muestra a una mujer adulta mayor en primer plano; de rostro delgado, piel blanca, labios finos y ojos verdes que miran directo a la cámara. Su cabellera corta y mechón que cae en su frente de color gris combina con sus cejas que dan cuenta el paso del tiempo. Usa anteojos grandes de color morado, vistiendo una polera azul con blanco y detalles de rosas. Su cuello está  a la vista donde se deja ver un collar de color plata que hacen juego con sus aros.

    La foto y datos de la biografía fue proporcionada por la organización que presentó la candidatura.

    Defensora de los derechos humanos de víctimas de la dictadura militar y promotora del derecho a la verdad, justicia y reparación.

    Violeta del Rosario Berríos Águila nació el 6 de febrero de 1938 en la comuna de Buin. A la muerte de su madre, dedicó su niñez y juventud al cuidado de sus hermanos, proporcionándoles alimentación, vestido y educación, siendo posible para ella completar sólo la educación básica. Años más tarde se traslada a Calama, la que se transforma en su ciudad de residencia.

    Militante del Partido Socialista, su trayectoria en derechos humanos se inicia ocurrido el golpe de Estado de 1973, tras el cual sufre la detención de su marido, integrándose a la Comisión Chilena de Derechos Humanos ese mismo año, para comenzar una dedicada labor de apoyo material y moral a los detenidos en Chacabuco.

    Impulsó la conformación de la Agrupación de Familiares de Ejecutados y Detenidos Desaparecidos Políticos de Calama, organización a la que ha dedicado su vida para la búsqueda e identificación de los restos de las personas desaparecidas, así como una permanente exigencia de verdad, justicia y reparación por parte del Estado.

    En esta senda, Violeta Berríos ha sostenido encuentros con las más altas autoridades del país, realizando una permanente colaboración en todos los procesos judiciales de búsqueda e identificación de las víctimas. En forma paralela, ha fomentado la preservación y circulación de la memoria histórica en torno a estas violaciones a los derechos humanos, mediante un memorial a las víctimas, conmemoraciones, encuentros y actividades permanentes sobre memoria y derechos humanos.

    Su historia ha sido registrada en libros y documentales, además de recibir variados premios y reconocimientos a nivel nacional e internacional por la búsqueda incansable de los restos de las víctimas y la promoción de los derechos humanos.