FABIOLA LETELIER

Fabiola Letelier del Solar nació en Temuco, Región de La Araucanía, el 17 de julio de 1929. Cursó sus estudios en el Colegio Santa Cruz y en el Liceo N° 1 Javiera Carrera, para continuar su formación profesional como abogada en la Universidad de Chile, titulándose en 1963.

Desde sus inicios profesionales encarnó sus convicciones en múltiples actividades, siendo parte de la Comisión Interamericana de Mujeres -perteneciente a la Organización de Estados Americanos-, y secretaria ejecutiva para la delegación chilena ante la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo en el Tercer Mundo, realizada en Chile en 1972.

Tras el golpe de Estado y comienzo de la dictadura, integró el Comité para la Cooperación por la Paz y, posteriormente, la Vicaría de la Solidaridad entre 1976 y 1980. Más tarde, cofundó el Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo –CODEPU-, siendo su directora jurídica hasta 1988. Todo, para prestar apoyo jurídico y acompañamiento a cientos de personas víctimas de la dictadura.

Pese a la dura situación familiar producto del asesinato de su hermano, Orlando Letelier, en 1976, esta defensora de los derechos humanos no declinó en su afán de justicia. El caso se mantuvo durante 17 años, hasta que en 1995 la justicia condenó a Manuel Contreras, ex jefe de la DINA, sentando un precedente en materia de verdad y justicia en Chile y Latinoamérica.

Fabiola Letelier fue parte, además, de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos y de la Asociación Americana de Juristas. Aportó también en la creación de la Corte Penal Internacional, y colaboró en el proceso que daría lugar a la detención del dictador Augusto Pinochet.

Pese a las dificultades que ella y su familia enfrentaron durante la dictadura, el trabajo de Fabiola Letelier se mantuvo siempre orientado a la promoción y defensa de los derechos vulnerados entre aquellas personas más necesitadas de apoyo legal y humano, siendo no solo una profesional de primer nivel, sino también una mujer llena de sentido de justicia. Tales condiciones le han valido reconocimientos internacionales en España, Estados Unidos, Venezuela e Italia. Del mismo modo, el otorgamiento del Premio Nacional de Derechos Humanos 2018, por parte del INDH, convirtiéndose en la cuarta persona -y tercera mujer- a quien se le otorga este galardón.